domingo, 27 de abril de 2008

La elección del regimen patrimonial para el matrimonio

La consulta fue:
  • Mi consulta es la siguiente, deseo contraer matrimonio y desearia saber las ventajas y desventajas del matrimonio por separacion de bienes, los bienes que se adquieran dentro del matrimonio con esta modalidad pertenecen a ambos o a quien se imposte dicho bien. ¿Y si fuera por Sociedad de gananciales, los bienes que se adquieren antes del matrimonio pasan a ser del conyuge una vez realizado el acto o quedan como propiedad de uno?
    Le agradezco por anticipado su respuesta.
    Marita, de Arequipa.

Estimada Marita, le respondo:

Uno de los aspectos importantes del matrimonio es que establece un régimen patrimonial llamado "Sociedad de Gananciales". Sin embargo, los cónyuges, antes de casarse o durante su matrimonio pueden decidir por un régimen distinto, el de "Bienes separados". Le explicaré cada uno de ellos.

El régimen de "Sociedad de Gananciales" y sus efectos

Si los cónyuges no deciden lo contrario, la ley peruana supone que los cónyuges eligen el régimen de Sociedad de gananciales.

Según este régimen, si ambos esposos o uno de ellos tenían propiedades, éstas pasan a formar parte del patrimonio de la "Sociedad conyugal". El principal efecto es que la administración o disposición de estos bienes requerirá la participación de ambos cónyuges; por ejemplo, si uno desea vender una propiedad, como un auto que fue comprando antes de casarse, en el Acta de transferencia de la propiedad del vehículo deberá aparecer la firma del otro cónyuge.

Otro efecto significativo es que los bienes producen beneficios para sus titulares, que la ley llama "frutos". Por ejemplo, si uno de los cónyuges aporta al patrimonio de la Sociedad conyugal una casa, si ésta se alquilara, esa renta pasa a formar parte del patrimonio común.

Este tipo de régimen está pensado en la vida en común a la cual se obligan ambos cónyuges, de modo que con sus bienes contribuyan al bienestar de ambos. En el caso que el matrimonio se disolviera, los bienes propios regresan al dominio de cada cónyuge, esto es, vuelven a ser de su exclusiva propiedad. Los bienes que hubiesen sido adquiridos dentro del matrimonio son de propiedad de ambos y, con la disolución del matrimonio, se deben liquidar, de forma que a cada uno corresponda el 50% de su valor, aunque los cónyuges pueden pactar libremente lo contrario y ser uno de los cónyuges quien se quede con una proporción mayor de derechos sobre estos bienes comunes o incluso con todos los derechos.

¿Cómo se administran los bienes en la "Sociedad de gananciales"?

En cuanto a la administración de los bienes durante el matrimonio, hemos dicho ya que incluso tratándose de bienes propios, todos sus actos de disposición (como una venta, por ejemplo), requieren la participación o intervención del otro cónyuge.

Sin embargo, los esposos pueden acordar que sea uno de ellos quien administre los bienes de la sociedad conyugal, lo cual debe formalizarse a través de un "Poder especial", el cual siempre se otorga ante Notario Público.

¿Qué sucede con las deudas?

En lo que concierne las deudas durante un matrimonio, recordemos que los bienes propios son aquellos que fueron adquiridos o recibidos antes del matrimonio. Estos bienes no pueden ser utlizados para garantizar o cubrir las deudas originadas por el otro cónyuge, salvo que pueda probarse que esta deuda se asumió para el beneficio de ambos cónyuges.

Esto trae un margen muy amplio de posibilidades que pueden ser imprevistas o no deseadas, pues para que no se comprometa un bien propio, el cónyuge que no se endeudó tendrá que demostrar que el beneficio de la deuda asumida por su pareja en matrimonio sólo benefició a esta última. Este sería un aspecto importante a considerar en la elección del régimen patrimonial.

¿Por qué se llama "Sociedad de Gananciales"?

Finalmente, habría que explicar qué son los "Gananciales". Según nuestra legislación, los Gananciales son los bienes que quedan una vez que se liquida el "Patrimonio de la sociedad conyugal". En términos sencillos, si termina el matrimonio, retorna a cada cónyuge los bienes que aportó como propios, y los bienes que quedan, es decir, los adquiridos dentro del matrimonio, serían los llamados "Gananciales". Estos Gananciales deben ser divididos en partes iguales para su liquidación.

El régimen de "Separación de patrimonios" o de "bienes separados"

En el caso del régimen de "Separación de patrimonios", cada cónyuge conserva plenamente la propiedad de sus bienes, así como la libre administración y disposición de estos bienes, incluyendo sus frutos o rentas. Asimismo, cada cónyuge responde de sus deudas con sus propios bienes.

Si bien es una tema que puede ser delicado abordar, este régimen puede ser el más conveniente cuando un cónyuge se siente preocupado por los bienes que adquirió o recibió antes del matrimonio, o que desea conservar una administración individual de sus propiedades.

¿Cómo elijo el régimen patrimonial?

El procedimiento es relativamente sencillo. Sea que tomen la decisión antes o después de casarse, la formalidad es que opten por el régimen de "Separación de patrimonios" mediante una escritura pública, es decir, ante un Notario.

El régimen de "Sociedad de gananciales" no requiere este tipo de formalidad, pues hemos explicado antes que la ley considera que la pareja optó por el régimen de bienes comunes mientras no se decida formalmente lo contrario.