sábado, 22 de septiembre de 2007

¿Qué pasa con los bienes en el matrimonio?

Con el acto del matrimonio, todos los bienes que la pareja adquiera tendrán un régimen de propiedad común, que la Ley llama “Sociedad de Gananciales”.
Esto significa que ambos cónyuges administran este patrimonio común, y, por tanto, tendrán que intervenir en todos los actos que se refieran a su transferencia, por ejemplo. Sin embargo, cualquiera de ellos puede dar “poder” al otro para que asuma exclusivamente dicha administración.
¿Qué pasa con los bienes que tenía antes de casarme?
Serán bienes comunes los adquiridos después del matrimonio. Cada uno conserva la administración de sus “bienes propios”, es decir, aquellos que tenía en propiedad antes de casarse.
¿Podemos tener bienes separados?
Antes de casarse, o durante el matrimonio, la pareja puede elegir un régimen distinto: “separación de patrimonios”. En este régimen, cada uno conserva a plenitud la propiedad, administración y disposición de sus bienes.

¿Qué es el matrimonio?


Según nuestro Código Civil, el matrimonio es la unión voluntaria entre un varón y una mujer con el fin de hacer una vida en común. Para casarse, ambos deben encontrarse “legalmente aptos”.

¿Cuáles son sus consecuencias?

Del matrimonio nacen obligaciones y derechos entre los cónyuges y de ellos para con sus hijos.

Entre los deberes tenemos: el de “fidelidad”, el de “asistencia recíproca”, esto es, que ambos esposos se obligan a ayudarse mutuamente al logro de una vida digna y satisfactoria para los dos. De este deber de asistencia recíproca, nace, por ejemplo, el derecho de solicitar una “pensión de alimentos”.

Un deber muy importante también es el de “hacer vida en común”, es decir, la obligación de vivir juntos en lo que podemos llamar el “hogar conyugal”. En este “hogar”, ambos esposos colaboran y se ponen de acuerdo para tomar las decisiones más importantes, tanto para ellos como para el cuidado de sus hijos.

Finalmente, una consecuencia, que siempre resulta relevante, es la constitución de lo que se llama en términos legales “sociedad de gananciales”. Esto es, salvo que lo acuerden de otro modo, todos los bienes que se adquieran después del matrimonio les pertenecerán a ambos.

domingo, 16 de septiembre de 2007

¿Cuándo es necesario un abogado?

Normalmente, cotidianamente, desarrollamos nuestras actividades basándonos en la confianza. La mayor de las veces, las personas con quienes tratamos responden a nuestras expectativas, o cumplen con sus compromisos.¿Cuándo, entonces, es necesaria la asistencia de un abogado?
Cuando una persona actúa de una manera distinta a la que esperamos y la respuesta que reclamamos puede exigirse porque está prevista en la Ley, estamos hablando de la necesidad de la asistencia de un abogado.Por ejemplo, una persona tiene una propiedad, digamos un departamento, y decide permitir su uso a otra a cambio de un pago, estamos hablando de un contrato de alquiler.¿Qué sucede si quien ocupa la propiedad no paga?Estamos ante un problema previsto en la Ley. Es decir, el dueño del departamento puede exigir a su deudor el pago y la devolución del inmueble, y para evitar un conflicto en el que las personas se amparen en su fuerza propia, pueden acudir a un servicio público (llamado de justicia) el cual puede ordenar bajo amenaza del uso de la fuerza pública.